La pandemia de COVID-19 ha tenido un impacto sin precedentes en la vida de todos. Estamos viviendo un período prolongado de incertidumbre económica y social, y es probable que se produzcan más alteraciones.

COVID-19 es diferente a cualquier cosa que hayamos visto antes, sin embargo el concepto de una crisis imprevista que afecta a nuestras vidas no es nuevo. La realidad es que en el curso de nuestras vidas todos nosotros experimentaremos múltiples eventos que nos pondrán a prueba, tanto personalmente como económicamente. Desde un punto de vista financiero, el COVID-19 ha servido para recordarnos por qué es tan esencial poder gestionar nuestra relación con el dinero correctamente si vamos a ser capaces de soportar momentos como estos.

A continuación, 5 enseñanzas del COVID-19 que todos podemos aprender y que nos ayudarán a tener más confianza financiera:

1. Tener un plan financiero es primordial

Administrar con éxito nuestro dinero requiere intenciones claras, compromiso, y disciplina. Al igual que la buena salud física, la salud financiera se obtiene mediante la toma sistemática de buenas decisiones y el logro de un equilibrio acertado entre el goce y el exceso.

Es esencial contar con un plan para hacer crecer y proteger su patrimonio, y el tenerlo le otorgará paz mental, libertad y opciones tanto ahora como en el futuro. La anticipación temprana de acontecimientos y costos futuros, como la educación de sus hijos o su propia jubilación le permitirá llegar a esos momentos totalmente preparado.

La planificación también incluye asegurar que sus finanzas sean resistentes a cualquier desafío imprevisto que pueda surgir. Éste podría ser problemas de salud, la pérdida de empleo, o incluso la muerte de un ser querido. Por desgracia, la pandemia COVID-19 ha puesto de relieve exactamente por qué este tipo de planificación de contingencia es una parte esencial de su planificación financiera.

Hágase preguntas del tipo:

¿Qué pasa si pierdo mi empleo?
¿Qué hago si mis gastos aumentan?
¿Qué pasa si me encuentro gravemente enfermo?

…y desarrolle las respuestas y medidas claras. Los planes de contingencia proporcionan tranquilidad y ayudan a que uno esté preparado cuando una crisis golpea.

2. Un fondo de emergencia es imprescindible

COVID-19 ha recalcado muy claramente por qué un fondo de emergencia es una parte fundamental de su planificación financiera.

Un fondo de emergencia es el dinero que se aparta para cubrir los gastos urgentes o la pérdida de ingresos debido a acontecimientos inesperados como la pérdida de un empleo o una enfermedad grave. Es su red de seguridad para que no tenga que pedir dinero prestado o vender activos si algo le sucede a usted o a su familia.

Como regla general, su fondo de emergencia debe ser equivalente a 3 a 6 meses de sus gastos de manutención. Esto incluye el arriendo o la hipoteca, las cuentas, los créditos, las matrículas escolares, las primas del seguro médico, y los gastos diarios esenciales.

Un fondo de emergencia adecuado asegurará que pueda soportar momentos de crisis inesperados y los atraviese con sus finanzas intactas.

Como nos ha enseñado el COVID-19, es imposible prever cómo será la próxima crisis. Podría ser una pandemia global que afecta a todo el mundo o podría ser un evento muy personal suyo. En todo caso, una reserva de ahorros de emergencia es esencial para asegurar que sus finanzas puedan absorber lo que pueda venir.

3. Sus inversiones deben estar diversificadas

La pandemia de COVID-19 se ha propagado por los mercados de inversión de todo el planeta. Los índices bursátiles claves se han recuperado parcialmente del fuerte descenso inicial, aunque es probable que veamos más volatilidad antes de que realmente superemos los efectos económicos de la pandemia.

Si miramos por debajo de la superficie, vemos que algunas industrias como las aerolíneas y el petróleo han quedado devastadas, mientras que otros sectores como el comercio electrónico y el cuidado de la salud se han beneficiado enormemente. Esto viene a demostrar por qué es esencial diversificar su cartera de inversiones repartiendo sus inversiones globalmente entre varios sectores y clases de activos.

Con una cartera diversificada puede tener la confianza de que cualquier caída es temporal y que con el tiempo sus inversiones siempre se recuperarán y continuarán aumentando en valor.

Recuerde, la inversión siempre debe ser a largo plazo. Las fluctuaciones y retrocesos son completamente normales y de esperar. Siempre que se diversifique adecuadamente y se resista a hacer cambios o a reaccionar durante las caídas del mercado, tendrá un resultado positivo a largo plazo.

4. Ahora sabe cuánto podría ahorrar

La pandemia de COVID-19 ha afectado a cada uno de nosotros de manera diferente. Algunos han perdido sus empleos o han visto reducido su salario/ingresos, mientras que otros pueden haber tenido la suerte de continuar de manera normal o incluso de haberse visto beneficiados económicamente.

Lo que es cierto para casi todos nosotros es que hemos pasado un período de tiempo prolongado en la casa en un relativo, si no total, confinamiento. Esto nos ha quitado el acceso a las actividades de ocio en las que solemos gastar nuestro dinero, cosas como salir a comer en restaurantes, viajes, compras, etc.

Hay claros aspectos negativos en esto y, por mi parte, espero que volvamos a la normalidad en el menor tiempo posible. Sin embargo, también hay algunos aspectos positivos y prácticos que podemos aprovechar de la experiencia. El encierro ha servido para dejar claro cuánto gastamos en artículos y actividades no esenciales, algunos de los cuales no le agregan mucho valor a nuestras vidas.

No estoy diciendo que no debamos volver a estas actividades una vez que se reanude la normalidad, sino que deberíamos ser más conscientes de cuánto gastamos en ellas. El encierro nos ha demostrado que podemos vivir con menos que antes. Ahora estamos ante una oportunidad para reajustar nuestros patrones de gasto y establecer un plan de gastos razonable para lo que no es esencial, de manera de poder ahorrar más dinero para financiar las cosas que realmente nos importan tanto ahora como en el futuro.

5. La deuda y el crédito deben manejarse con cautela.

El endeudamiento debe ser considerado y gestionado con sumo cuidado. Deudas, tales como la hipoteca de su propia casa, son normales y aceptables siempre que los pagos se mantengan por debajo de un porcentaje razonable de sus ingresos normales.

Sin embargo, los créditos personales o una hipoteca para una segunda propiedad deben ser pensados muy cuidadosamente. En los buenos tiempos, es fácil caer en la trampa de pensar que siempre tendrá ingresos y que su propiedad de alquiler siempre estará ocupada.

La verdad es que las recesiones tienden a impactar en múltiples áreas a la vez. Existe el riesgo de que pueda perder su trabajo o que su propiedad de alquiler esté desocupada por un tiempo prolongado. También es posible que ambas cosas ocurran simultáneamente.

Al mismo tiempo, el pago de sus créditos no se detiene. No mantener los pagos de las deudas al día puede dar lugar a grandes problemas que podrían tener un impacto catastrófico en su situación financiera. Antes de asumir cualquier tipo de deuda, es esencial pensar cuidadosamente en los peores escenarios antes de proceder.

La pandemia COVID-19 ha sido, y sigue siendo, un momento muy difícil para muchos de nosotros. El verdadero impacto total aún se desconoce, pero se hará evidente a medida que los sucesos se vayan desarrollando en los próximos meses y años.

Lo importante es que todos aprendamos de estas experiencias y apliquemos los aprendizajes a nuestro futuro. Elegir seguir estas 5 enseñanzas financieras lo ayudará a poner sus finanzas sobre una base sólida para así asegurarse de estar mejor preparado para la próxima vez que golpee una crisis.